domingo, 10 de enero de 2016

Dios es misericordia


Oración del Papa Francisco para el Jubileo de la Misericordia:
Señor Jesucristo, tú nos has enseñado a ser misericordiosos como el Padre del cielo,
y nos has dicho que quien te ve, lo ve también a Él.
Muéstranos tu rostro y obtendremos la salvación.
Tu mirada llena de amor liberó a Zaqueo y a Mateo de la esclavitud del dinero;
a la adúltera y a la Magdalena de buscar la felicidad solamente en una creatura;
hizo llorar a Pedro luego de la traición,
y aseguró el Paraíso al ladrón arrepentido.
Haz que cada uno de nosotros escuche como propia la palabra que dijiste a la samaritana:
¡Si conocieras el don de Dios!
Tú eres el rostro visible del Padre invisible, del Dios que manifiesta su omnipotencia sobre todo con el perdón y la misericordia:
haz que, en el mundo, la Iglesia sea el rostro visible de Ti, su Señor, resucitado y glorioso.
Tú has querido que también tus ministros fueran revestidos de debilidad
para que sientan sincera compasión por los que se encuentran en la ignorancia o en el error:
haz que quien se acerque a uno de ellos se sienta esperado, amado y perdonado por Dios.
Manda tu Espíritu y conságranos a todos con su unción
para que el Jubileo de la Misericordia sea un año de gracia del Señor
y tu Iglesia pueda, con renovado entusiasmo, llevar la Buena Nueva a los pobres
proclamar la libertad a los prisioneros y oprimidos y restituir la vista a los ciegos.
Te lo pedimos por intercesión de María, Madre de la Misericordia, a ti que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos.
Amén.

jueves, 24 de diciembre de 2015

FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO 2016


Oración al Niño de Belén
de Juan XXIII

Dulce Niño de Belén, haz que penetremos con toda el alma en este profundo misterio de la Navidad. Pon en el corazón de los hombres esa paz que buscan, a veces con tanta violencia, y que tú sólo puedes dar. Ayúdales a conocerse mejor y a vivir fraternalmente como hijos del mismo Padre.
Descúbreles también tu hermosura, tu santidad y tu pureza. Despierta en su corazón el amor y la gratitud a tu infinita bondad. Únelos en tu caridad. Y danos a todos tu celeste paz. Amén.

lunes, 7 de diciembre de 2015

SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN


AÑO JUBILAR
DE LA MISERICORDIA

Por vuestra concepción, que fue de tan 
gran pureza
Conserva en mí la limpieza del alma y
 del corazón.


domingo, 29 de noviembre de 2015

ADVIENTO


No habrá Navidad para mí si no la pido. No le abriré al Señor la puerta de mi vida si no deseo que entre en ella. No me inundará la alegría de su presencia si no he experimentado el vacío de su ausencia.

Santiago Agrelo

sábado, 3 de octubre de 2015

SAN FRANCISCO DE ASIS 4 de Octubre



Oración ante el Crucifijo de 
San Damián 

Sumo, glorioso Dios, ilumina las tinieblas de mi corazón y dame fe recta, esperanza cierta y caridad perfecta, sentido y conocimiento, Señor, para que cumpla tu santo y verdadero mandamiento.


lunes, 14 de septiembre de 2015

Exaltación de la Santa Cruz 14 de septiembre



«La señal del cristiano, único camino para conquistar 
la unión con la Santísima Trinidad, condición puesta 
por Cristo para seguirle. Motivo de gozo y 
esperanza, signo de nuestra salvación»

jueves, 25 de junio de 2015

VERANO


PARA ORAR EN VERANO
 1.- Cuando te despiertes por la mañana respira hondo, sonríe, y da a un aplauso a Dios. Se lo merece.
 2.- Ríete un poco de todo lo que no funciona a tu alrededor. No merece la pena que te enfades, y además con los enfados no se arregla nada. Cambia el entrecejo por la sonrisa.
 3.- Conecta con Dios cuando estés en contacto con la naturaleza, cuando estés con los amigos o en familia, cuando estés a solas. Él siempre está a la escucha. No trabajes sólo por Él, aprende a gozar estando con Él.
 4.- Cuando te encuentres con alguien, ten siempre en la mochila una historia de salvación y de bienaventuranza para contar. Como María, ¿recuerdas?
 5.- Crea en torno a ti un espacio ecológico donde se respeten especies tan raras como la reconciliación, la tolerancia, el respeto, la sensibilidad, el cariño.
6.- Dedica tiempos para estar contigo y para descansar. Te lo mereces. No cruces deprisa el camino del corazón y haz fiesta.
7.- Abre tus manos para compartir la vida. Siempre queda algo de fragancia en la mano del que ofrece rosas.
 8.- Apúntate cada día al Evangelio. Procurar dedicar al menos un minuto a leer una frase del Evangelio. Míralo como un hermoso proyecto para la humanidad del siglo XXI.
9.- Entra cada día en la presencia de María y en ella contempla un principio de gozo y plenitud, de belleza y esperanza.
10.- Sé la expresión viva de la amabilidad de Dios. Regala siempre una sonrisa a quien encuentres en tu camino.
11.- No comiences la jornada sin tomar conciencia de que Dios está contigo. Y cuando llegue la noche, abandónate en sus brazos.