lunes 1 de febrero de 2010

JORNADA MUNDIAL DE LA VIDA CONSAGRADA



ACCIÓN DE GRACIAS POR LA VIDA
CONSAGRADA

2 de Febrero 2010

Todos somos conscientes de la riqueza que para la comunidad eclesial constituye el don de la vida consagrada en la variedad de sus carismas y de sus instituciones. Juntos damos gracias a Dios por las Ordenes e Institutos religiosos dedicados a la contemplación o a las obras de apostolado, por las Sociedades de vida apostólica, por los Institutos seculares y por otros grupos de consagrados, como también por todos aquellos que, en el secreto de su corazón, se entregan a Dios con una especial consagración.

(Exhortación Apostólica Postsinodal

Vita Consecrata)

ORACION A LA TRINIDAD

Trinidad Santísima, beata y beatificante, haz dichosos a tus hijos e hijas que has llamado a confesar la grandeza de tu amor, de tu bondad misericordiosa y de tu belleza. Padre Santo, santifica a los hijos e hijas que se han consagrado a ti para la gloria de tu nombre. Acompáñales con tu poder, para que puedan dar testimonio de que Tú eres el Origen de todo, la única fuente del amor y la libertad. Te damos gracias por el don de la vida consagrada, que te busca en la fe y, en su misión universal, invita a todos a caminar hacia ti. Jesús Salvador, Verbo Encarnado, así como has dado tu forma de vivir a quienes has llamado, continúa atrayendo hacia ti personas que, para la humanidad de nuestro tiempo, sean depositarias de misericordia, anuncio de tu retorno, y signo viviente de los bienes de la resurrección futura. ¡Ninguna tribulación los separe de ti y de tu amor! Espíritu Santo, Amor derramado en los corazones, que concedes gracia e inspiración a las mentes, Fuente perenne de vida, que llevas la misión de Cristo a su cumplimiento con numerosos carismas, te rogamos por todas las personas consagradas. Colma su corazón con la íntima certeza de haber sido escogidas para amar, alabar y servir. Haz que gusten de tu amistad, llénalas de tu alegría y de tu consuelo, ayúdalas a superar los momentos de dificultad y a levantarse con confianza tras las caídas, haz que sean espejo de la belleza divina. Dales el arrojo para hacer frente a los retos de nuestro tiempo y la gracia de llevar a los hombres la benevolencia y la humanidad de nuestro Salvador Jesucristo.
(cf. Tt 3, 4).

INOCACIÓN A LA VIRGEN MARÍA

María, figura de la Iglesia, Esposa sin arruga y sin mancha, que imitándote « conserva virginalmente la fe íntegra, la esperanza firme y el amor sincero », sostiene a las personas consagradas en el deseo de llegar a la eterna y única Bienaventuranza. Las encomendamos a ti, Virgen de la Visitación, para que sepan acudir a las necesidades humanas con el fin de socorrerlas, pero sobre todo para que lleven a Jesús. Enséñales a proclamar las maravillas que el Señor hace en el mundo, para que todos los pueblos ensalcen su nombre. Sostenlas en sus obras en favor de los pobres, de los hambrientos, de los que no tienen esperanza, de los últimos y de todos aquellos que buscan a tu Hijo con sincero corazón. A ti, Madre, que deseas la renovación espiritual y apostólica de tus hijos e hijas en la respuesta de amor y de entrega total a Cristo, elevamos confiados nuestra súplica. Tú que has hecho la voluntad del Padre, disponible en la obediencia, intrépida en la pobreza y acogedora en la virginidad fecunda, alcanza de tu divino Hijo, que cuantos han recibido el don de seguirlo en la vida consagrada, sepan testimoniarlo con una existencia transfigurada, caminando gozosamente, junto con todos los otros hermanos y hermanas, hacia la patria celestial y la luz que no tiene ocaso.
Te lo pedimos, para que en todos y en todo sea glorificado, bendito y amado el Sumo Señor de todas las cosas, que es Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Juan Pablo II

sábado 16 de enero de 2010

ESCUCHAR LA PALABRA DE DIOS



Sabiduría es
escuchar la Palabra de Dios
y meditarla



Confiar en Dios solamente

“Hijo mío, cumple tu deber, ocúpate de él, envejece en tu tarea; no admires las acciones del perverso, espera en el Señor y aguarda su luz; porque está al alcance del Señor enriquecer en un instante al pobre. La bendición del Señor es la suerte del justo, y a su tiempo florece su esperanza”.

(Eclesiástico 11,21-24)


¡Oh Dios! danos luz para conocer tu voluntad y la fuerza necesaria para cumplirla.

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viernes 8 de enero de 2010

BAUTISMO DE JESUS



No lo necesitaba, se convierte en la ocasión de la primera revelación de Jesús al pueblo pecador y penitente y proyecta su luz sobre la naturaleza y misión de Jesús, al mismo tiempo que prefigura el nuevo Bautismo, en el que Jesús no será el bautizado, sino el que bautiza, y el agua, por la acción del Espíritu y en nombre de la Santísima Trinidad, será no sólo símbolo del perdón de los pecados, sino, además, instrumento eficaz por el que Dios nos perdona y nos hace hijos suyos en el Hijo Unigénito, miembros del Cuerpo de Cristo, del cual Él es la Cabeza, y sus discípulos. Por eso nos llamamos cristianos.
Hoy se revela la gloria de Dios. Hoy también es Epifanía: “Ha aparecido la gracia de Dios que trae la salvación para todos los hombres”.
La voz del cielo autentifica al que se pone en la fila de los pecadores con la proclamación más insólita: “Tú eres mi Hijo, el amado, el predilecto”.
Nosotros, “justificados por su gracia, somos, en esperanza, herederos de la vida eterna”. Ante esta conciencia, posible desde la fe en Cristo, cabe exclamar como el salmista: “Bendice, alma mía al Señor: ¡Dios mío que grande eres!” Y abandonarnos, “porque por su misericordia nos ha salvado, con el baño del segundo nacimiento”.

Es día de renovar nuestro bautismo y de agradecer el don de nuestra adopción filial. También cabe escuchar con sobrecogimiento: “Tú eres mi hijo amado”, y balbucear: “Papá”.

martes 5 de enero de 2010

SANTOS REYES MAGOS

Gracias, Señor, por tus dones.
Como a los Reyes Magos,
danos el don de la fe que nos hace hijos de Dios.
Gracias por tu presencia entre nosotros.
Por tu ternura y amor para todos.
Gracias, Jesús,
Porque tu luz disipa nuestras tinieblas.
Renueva nuestro espíritu y danos tu verdad y tu vida.

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jueves 24 de diciembre de 2009

FELIZ NAVIDAD




HIMNO

Alabemos al Señor,
Al que nos bendijo
Dándonos por Salvador
En Belén a su Hijo.

Vino al mundo en humildad
El Señor glorioso,
Y nos dio por su bondad
Paz celeste y gozo.

De riquezas nos llenó
Cristo en su pobreza.
Alabad al que cumplió
Fiel su gran promesa. Amén.

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Os deseo a todos unas navidades muy felices y un año nuevo lleno de gracia paz y amor.

Sor Purísima

martes 1 de diciembre de 2009

SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA CNCEPCIÓN




8 de Diciembre

Inmaculada Concepción significa: ""Concebida sin mancha de pecado original"".

El 8 de diciembre de 1854 el Sumo Pontífice, Pío Nono, después de recibir peticiones de todos los obispos y Universidades Católicas de todo el mundo para que lo hiciera, se reunió en la iglesia más grande y más bella del mundo, la Basílica de San Pedro en Roma, con más de 200 prelados, cardenales, arzobispos, obispos, embajadores y miles y miles de fieles católicos, y en medio de la emoción general declaró solemnemente: ""Declaramos que la doctrina que dice que María fue concebida sin pecado original, es doctrina revelada por Dios y que a todos obliga a 200 prelados, cardenales, arzobispos, obispos, embajadores y miles y miles de fieles católicos, y en medio de la emoción general declaró solemnemente: ""Declaramos que la doctrina que dice que María fue concebida sin pecado original, es doctrina revelada por Dios y que a todos obliga a creerla como dogma de fe"".

En ese momento las campanas de las 300 torres de Roma se echaron a vuelo. Palomas mensajeras salieron en todas las direcciones llevando la gran noticia, y en los 400,000 templos católicos del mundo se celebraron grandes fiestas en honor de la Inmaculada Concepción de la Virgen María.

Unas monjitas le preguntaron al gran Pontífice Pío Nono: ""Santo Padre: ¿qué sintió Su Santidad en el momento en que proclamó el Dogma de la Inmaculada Concepción el 8 de diciembre de 1854? Porque le veíamos como transformado y con el rostro iluminado"".

Y el Santo Pontífice respondió: ""En el momento en que declaré que la doctrina que enseña que la Virgen María fue concebida sin pecado original, es un dogma de fe, sentí un conocimiento tan claro y tan grande de la incomparable pureza de la Virgen María que nadie podría describir; mi alma quedó llena de alegrías nunca sentidas. Reunid todas las grandes alegrías de vuestra vida: las del día de la Primera Comunión, las del día de Toma de Hábito y del día de la Profesión, las de Bodas de Plata, etc., etc., y tendréis una pequeña idea de lo que mi alma sintió en aquella fecha memorable"".
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LA ORDEN DE LA INMACULADA, llamadas también Concepcionistas Franciscanas, es una Orden íntegramente contemplativa fundada por Santa Beatriz de Silva y en honor de María Inmaculada.

La Concepcionista se consagra totalmente a Dios, desposándose con Jesucristo, a honra de la Concepción Inmaculada de su Madre, Viviendo los consejos evangélicos.

Realizan el seguimiento de Cristo, a ejemplo de María, en el silencio que facilita la escucha de la palabra, en la obediencia a los planes de Dios, en las sencillas tareas cotidianas de la vida y en la entrega generosa de la capacidad de amar, del deseo de poseer y la libertad de disponer libremente de la propia vida.

jueves 26 de noviembre de 2009

VIRGEN MILAGROSA



ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN
A LA MILAGROSA

Postrado ante vuestro acatamiento, ¡Oh Virgen de la Medalla Milagrosa!, y después de saludaros en el augusto misterio de vuestra concepción sin mancha, os elijo, desde ahora para siempre, por mi Madre, Abogada, Reina y Señora de todas mis acciones y Protectora ante la majestad de Dios. Yo os prometo, virgen purísima, no olvidaros jamás, ni vuestro culto ni los intereses de vuestra gloria, a la vez que os prometo también promover en los que me rodean vuestro amor. Recibidme, Madre tierna, desde este momento y sed para mí el refugio en esta vida y el sostén a la hora de la muerte. Amén.

PARA OBTENER UNA GRACIA ESPECIAL

¡Oh María, consuelo de cuantos os invocan!. Escuchad benigna la confiada oración que en mi necesidad elevo al trono de vuestra misericordia. ¿A quién podré recurrir mejor que a Vos, Virgen bendita, que sólo respiráis dignidad y clemencia, que dueña de todos los bienes de Dios, sólo pensáis en difundirlos en torno vuestro? Sed pues mi amparo, mi esperanza en esta ocasión; y ya que devotamente pende de mi cuello la Medalla Milagrosa, prenda inestimable de vuestro amor, concededme, Madre Inmaculada, concededme la gracia que con tanta insistencia os pido.

¡Oh María, sin pecado concebida!
Rogad por nosotros que recurrimos a Vos.