domingo, 15 de junio de 2008

Encuentro en Toledo de las Concepcioniatas Franciscanas



ENCUENTRO DE LAS PRESIDENTAS Y DELEGADAS DE LA FEDERACIÓNDE LA ORDEN DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN, EN TOLEDO, ESPAÑA.
20 de mayo de 2008.

La Pura y Limpia Concepción de la Madre de Dios, la Inmaculada, es el acontecimiento salvífico, histórico-eclesial, carismático, inspiracional y devocional que estrecha para siempre los lazos carismáticos y de fraternidad entre la Orden de la Inmaculada Concepción y la Orden de los Hermanos Menores, tanto en el seno de la gran Familia Franciscana como en el de la Iglesia.
La inspiración primigenia de Santa Beatriz de Silva ante Santa María Inmaculada, el desarrollo y la madurez de su carisma alcanzaron plenitud con la aprobación de la Regla propia de la nueva Orden femenina, monástica y contemplativa, el año 1511.

Los lazos de unión carismática y espiritual entre las concepcionistas y los frailes menores quedaron plasmados definitivamente en la nueva Regla, cuyo texto contiene las características propias de la nueva forma de vida, centrada en Jesucristo y en su Madre, María Inmaculada; algunas normas disciplinares comunes de la vida monástica femenina de cualquier tipo o Regla, matizadas para la nueva Orden; las formas de la profesión del evangelio, la pobreza, la vida de oración y de fraternidad de inspiración franciscana, el modo de la vida y la unión esponsales con el Amado y, finalmente, la novedades para la vida fraterna y la vida común en el monasterio.
Pero existe vínculo más estrecho, profundo y real entre las concepcionistas y los menores franciscanos: la Inmaculada Concepción de María. Para ellos, la Purísima Concepción ha sido y es una vida, una pasión, una historia singular y una consagración manifestadas en múltiples modos, no sólo dogmáticos y doctrinales. Para ellas, un tesoro, un secreto, una herencia, un huerto cerrado, una perla preciosa que motiva y da sentido y plenitud a su forma de vida. Esta Limpia y Purísima María es el “locus” de gracia, de identidad y de unidad carismáticas, marianas y franciscanas entre Beatriz de Silva y sus Hermanas con los Hermanos Menores.



En el contexto de las celebraciones del VIII centenario de la fundación de la Orden de los Hermanos Menores, el Ministro General, Fr. José Rodríguez Carballo, OFM, y su Definitorio decidieron celebrar también encuentros con las hermanas que están bajo su cuidado y asistencia, entre ellas las Concepcionistas. Por eso, ha convocado el Encuentro Internacional de las Presidentas y Delegadas de Federación de la Orden de la Inmaculada Concepción, que ha tenido lugar en la Casa Madre, el Protomonasterio de la Orden, en la ciudad de Toledo, España, del 24 de mayo al 4 de junio del presente año 2008.
Dos motivos no menos importantes para las Concepcionistas dan mayor sentido y valor a este encuentro de Toledo: por una parte, el Cincuentenario de las Federaciones de los Monasterios de la Orden; por otra, la cercana celebración del quinto centenario de la aprobación de la Regla de la Orden de la Inmaculada Concepción, que ocurre el año 2011 ya cercano.
En este encuentro internacional han participado hermanas de las diez Federaciones actuales de la Orden; el Emmo. Sr. Cardenal Don Antonio Cañizares Llovera, Arzobispo de Toledo, el Ministro General de la Orden de Frailes Menores y su Definitorio, algunos Ministros Provinciales de la OFM invitados al Encuentro; y los conferencistas que expondrán temas referentes a la vida, el espíritu y carisma y la Orden de Santa Beatriz de Silva.



El cuerpo de la Santa Fundadora, conservado en la capilla y la sepultura destinadas para ello, desde el silencio de la espera y del testimonio de la vida y la misión entregadas totalmente, inspiraba con fuerza a cuantos han estado presentes haciendo la experiencia profunda de este encuentro.Los trabajos del Encuentro comenzaron bajo el signo de la comunión y la unidad de la Iglesia y para todos las comunidades que la forman y los movimientos que dan testimonio de su vida y de su fe en Jesucristo, pan y alimento, bebida y refrigerio, belleza y contemplación, plenitud y vida de cuantos lo siguen en la consagración de sí mismos en la vida religiosa. El Congreso comenzó con la santa Eucaristía. El Ministro General de los Frailes Menores, Fr. José Rodríguez Carballo, OFM, presidió la Eucaristía dirigió su saludo a las Presidentas y Delegadas y, desde el Protomonasterio, al mismo tiempo, a todas las Hermanas de la Orden extendida en España, Argentina, México, El Salvador, Honduras, Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia, Brasil, Guinea Ecuatorial y la India.Agradecemos de todo corazón el interés de los que se han hecho eco de este acontecimiento histórico de la Iglesia.
Fr. Francisco Manuel Romero García, OFM,de la Secretaría del Congreso OIC, Toledo

martes, 27 de mayo de 2008

EL SECRETO




EL SECRETO


Un día, una amiga
le preguntó a otra...
'¿Cómo es que siempre estás tan feliz? ¡Siempre tienes tanta energía, y pareciera que nunca estás triste ni tienes problemas!'

Con una gran sonrisa en
los labios, respondió:
' ¡Yo conozco un Secreto!' '¿Qué secreto es ese?' La amiga respondió: 'Voy a contarte, pero debes prometerme que vas a compartir el Secreto con otras personas.'

'Este es el Secreto: He aprendido que es muy poco lo que puedo hacer por mi misma que me haga realmente feliz. Dependo de Dios para absolutamente todo. Él me hace feliz y satisface mis necesidades. Cuando surge una situación difícil en mi vida, confío en que Dios va a satisfacerla de acuerdo a SUS designios. He aprendido que la mayor parte de las veces no requiero siquiera la mitad de lo que creo necesitar. ¡Él nunca me ha defraudado y tiene un plan perfecto para mí! ¡Le entregué mi vida por completo a Él!
¡Desde que aprendí ese 'Secreto', he sido sumamente feliz!'

Lo primero que pensó
la amiga que preguntaba fue:
'¡Eso es demasiado sencillo!' Pero al reflexionar respecto a su propia vida,recordó cuando pensaba que tener una casa más grande iba a hacerla feliz... ¡pero no fue así! Pensó que tener un trabajo con un mejor salario la haría feliz, pero no sucedió. Pensó que casándose con un hombre guapo y adinerado sería feliz...Más tuvo una casa y no un hogar, tuvo muchos bienes materiales, más no felicidad.
¿Cuándo sentía felicidad?
Jugando con sus hijos y dándoles amor; disfrutando con sus amigos;
sirviendo a los más necesitados; disfrutando las bellezas de la naturaleza;
y sobretodo... ¡era feliz cada vez que dedicaba un tiempo en el día
para darle gracias a Dios!

¡Ya lo sabes tú también! ¡Ánimo! ¡No puedes depender de otras personas para ser feliz! Solo DIOS con Su infinita sabiduría da la verdadera felicidad. ¡Ten fe en DIOS! ¡Abandónate en SUS amorosos brazos!
¡Él llenará los vacíos de tu vida, pues sabe lo que es mejor para ti!
Cuando sientas que los problemas te abruman, no te deprimas...
¡Dios te ayudará a llevar la carga y te dará discernimiento para resolverlos!


¡Yo te he dado a conocer el Secreto de mi felicidad! ¿Qué vas a hacer con esta información?

¡Tienes que compartir este Secreto también! ¡Dile a quienes conoces que Dios les ama y cuida de ellos!
¡Que Él les tiene preparada una vida hermosa!¡Sólo hay que confiar en que es así!¡No basta creer en Dios! ¡Debemos CREERLE A DIOS!


¡Que Dios Todopoderoso te bendiga
e ilumine el sendero de tu vida!

sábado, 17 de mayo de 2008

SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD



JORNADA PRO ORANTIBUS


Vida consagrada contemplativa
18 de Mayo de 2008



La palabra en el silencio
Escuchar a Dios en la vida contemplativa


Contemplar es mirar entrañablemente al Dios trino,
Su amor se revela en el misterio de la encarnación,
En la gracia de la Inmaculada concepción de María,
En las obras, en la pasión y muerte de Cristo en su resurrección.

(Del comentario a las Constituciones Generales de la Orden de la Inmaculada Concepción)
Por Fray Herber OFM



Santísima Trinidad, te adoro profundamente
Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Habéis hecho morada en nosotros
¡Que jamás os perdamos por el pecado!
¡Que toda nuestra vida, sea una
Alabanza de tu gloria!

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No vengo a la soledad
Cuando vengo a la oración,
Pues sé que, estando contigo,
Con mis hermanos estoy;
Y sé que, estando con ellos,
Tú estás en medio, señor.


(De la liturgia de las horas)

miércoles, 30 de abril de 2008

MES DE MAYO A MARÍA











VENID Y VAMOS TODOS CON FLORES A MARIA

Venid y vamos todos con flores a porfíacon flores a Maríaque Madre nuestra es.
De nuevo aquí nos tienes purísima doncella
más que la luna bella postrados a tus pies.
A ofrecerte venimos flores del bajo suelocon cuánto amor y anhelo Señora Tú lo ves.

ORACIÓN PREPARATORIA

Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno que haya acudido a tu patrocinio, implorado tu auxilio, o pedido tu socorro, haya sido abandonado de Ti Animado por esta confianza, vengo a Ti, me refugio en Ti, yo pecador gimo delante de Ti. No quieras, ¡oh Madre del Verbo Eterno!, despreciar mis súplicas; antes bien, escúchalas favorablemente, y haz lo que te suplico. Amén.

INVOCACIONES AL DULCE NOMBRE DE MARÍA

Madre mía amantísima, en todos los instantes de mi vida, acuérdate de mí,
miserable pecador. Avemaría.
Acueducto de las divinas gracias, concédeme abundancia de lágrimas
para llorar mis pecados. Avemaría.
Reina del cielo y de la tierra, sé mi amparo y defensa
en las tentaciones de mis enemigos. Avemaría.
Inmaculada hija de Joaquín y Ana, alcánzame de tu santísimo Hijo
las gracias que necesito para mi salvación. Avemaría.
Abogada y refugio de los pecadores, asísteme en el trance de mi muerte
y ábreme las puertas del cielo. Avemaría.

BAJO TU AMPARO

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desoigas la oración de tus hijos necesitados y líbranos de todo peligro, ¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!

FLORES PARA LA VIRGEN

Sugerencias de obsequios espirituales que se pueden ofrecer al Señor, por medio de la Virgen, para cada día del mes de mayo.

N. Recibe, Madre, las flores de nuestro amor y nuestra alegría.R. Para que tu gozo sea cumplido.

1. Prontitud para el trabajo, empezando por levantarme sin pereza.
2. Examinar mi devoción a la Virgen y cómo la practico.
3. Examinar mi consagración a Cristo y a su Corazón.
4. Poner los medios para estar en gracia de Dios.
5. Estudiar cómo debo guardar la pureza de pensamiento y obras.
6. Procurar ser amable con los demás.
7. Reflexionar si cumplo lo que Dios quiere de mi.
8. Aceptar algo del Magisterio, o de la Religión, que me moleste.
9. Hablar de la Virgen.
10. Recordar algo que me desagrade de otros, y disculparlos.
11. Repetir mi juramento cristiano de lealtad a Cristo y al Papa.
12. Estar un rato comparando mi vida con la de María.
13. Desprenderme de algo en beneficio de otra persona.
14. Hacer con especial cuidado el examen de la noche.
15. Hacer con especial cuidado el ofrecimiento de obras.
16. Comulgar pidiendo fortaleza en las tentaciones.
17. Proponer hacer los cinco primeros sábados.
18. Recitar con devoción el Ángelus.
19. Visitar algún enfermo.
20. Rezar todos los días las tres Avemarías al levantarme y acostarme.
21. Dar un donativo para alguna necesidad.
22. Encomendar a la Virgen mis dificultades y aceptar su decisión.
23. Pedir al Ángel de la guarda remordimiento por mis pecados de omisión.
24. Ofrecer algunas mortificaciones por el fruto de mi apostolado.
25. Descubrir en qué tengo respeto humano, y vencerlo.
26. Ver si todas mis lecturas y espectáculos los aprobará la Virgen.
27. Meditar un rato en el valor de la castidad.
28. Revisar si en todas mis ocupaciones y diversiones imito a Cristo.
29. Pensar con alegría en el cielo, y prepararme para la muerte, quizá repentina.
30. Rezar el Rosario con devoción.
31. Quitar de mi algo que moleste a los demás.

V. Guarda en tu corazón las flores que te ofrecemos.
R. Para que ahora y siempre nuestro amor y nuestra alegría, nuestra castidad y nuestra esperanza, sean la prenda bendita de tu gozo y del nuestro.

ORACIÓN FINAL

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza; a Ti, celestial Princesa, Virgen sagrada María, te ofrezco desde este día alma, vida y corazón. ¡Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía!
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Devocionario Católico




lunes, 14 de abril de 2008

JORNADA MUNDIAL POR LAS VOCACIONES

DÍA DEL BUEN PASTOR

TE NECESITO



¿Cómo nace y se consolida una vocación?

La vocación a la vida religiosa es una forma de realizar la vocación cristiana. Está abierta a todos, pero no todos son llamados.

¿Cuándo y en qué condiciones un joven cristiano puede sentirse llamado a ser religioso en la Iglesia? ¿Cuáles son los elementos de una vocación a la vida religiosa?
Una decidida opción por Jesucristo.


"Caminando por la orilla del mar de Galilea vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés, echando las redes en el mar, pues eran pescadores. Y les dijo: veníos conmigo y os haré pescadores de hombres. Ellos, al instante, dejando las redes, lo siguieron" (Mt 4, 18-22).Jesús llama y quien es llamado responde con el seguimiento. La vocación de los apóstoles es modelo para todos los que quieren seguir a Jesús. La vocación no nace del idealismo o la generosidad juvenil, nace de la fe.

Es respuesta a una llamada previa que Jesús nos dirige. Es Él quien toma siempre la iniciativa y no nosotros. Él se hace siempre el encontradizo: pasa, mira, llama... el discípulo escucha, obedece y se pone a seguirle. No te decides a ser religioso/a simplemente porque quieres entregarte a pacificar la sociedad, infundirle esperanza o trabajar por la justicia. Te haces religioso ante todo por Jesucristo. Descubres por la fe que Jesucristo es el primer valor de tu vida, y quieres que, poco a poco, este descubrimiento te vaya conquistando por dentro hasta que de verdad Jesucristo sea lo más importante en tu escala de valores. Has decidido seguirlo. Y seguirlo significa quererlo con toda el alma y prestarle nuestro corazón y nuestro cuerpo, nuestras cualidades y gustos, nuestra salud y nuestros estudios, nuestro interés y nuestro tiempo pleno, a fin de que a través de nosotros, este Jesucristo que vive hoy pueda seguir su tarea de liberar y de salvar a la gente. Entre nosotros nadie que no haya descubierto a Jesucristo y que no haya sido atraído fuertemente por su Persona y su tarea está llamado a la vida religiosa. Quien haya hecho este descubrimiento puede seguir preguntándose por la vocación.


La consagración religiosa

Seguir a Jesús, ser discípulo suyo, significa responder a su llamada a vivir con Él y como Él. Vincularse incondicionalmente a su persona, hacerse con Él compañero de camino, identificarse con su estilo de vida: su virginidad, su obediencia y su pobreza y compartir su mismo destino en plena fidelidad y disponibilidad a las exigencias que implica esta vocación. Seguir a Jesús supone también colaborar en su misma misión, el proyecto del Reino. El religioso es el cristiano que intenta vivir la consagración del bautismo —es decir, su condición de hijo de Dios y de ciudadano del Reino— en toda su radicalidad, llevando hasta sus últimas consecuencias las exigencias implícitas del bautismo. La fe en Cristo, en su llamada, le lleva a cogerlo como Persona y como Palabra, dejarse «poseer» por Él y ponerse a su entera disposición. La consagración religiosa es un misterio entrañable del amor de Dios. Dios se da en Jesús, plenamente, al que llama. Y el consagrado le responde amándole con todo el corazón, es decir, con toda su vida; le da su ser en profundidad. Pero una persona sólo se entrega realmente cuando se entrega por amor y cuando entrega su amor. El amor es el primer don, la raíz y principio de todos los demás dones. Y el amor total sólo se expresa con el don total de sí mismo. Por eso la consagración religiosa es consagración de amor. Con las características propias del amor verdadero: la totalidad en la entrega, la exclusividad en la persona amada y el desinterés absoluto en servirle.

Entrega y amor que se concretan en vivir con Él y como Él, asumiendo su mismo estilo de vida, los "consejos evangélicos". Son un camino nuevo para el que quiera estrenarlo; una vida nueva para el que quiera embarcarse en ella; una verdad nueva para el que quiera caminar a su luz. No son muchos, apenas tres. Se resumen en ser pobre como Él, célibe como Él y obediente como Él. Sus consejos los enseña con su vida. No habla de la pobreza como teoría, sino que invita a vivir pobre. No habla del celibato como una utopía, sino que invita a amar con amor universal y a darse por el Reino. No habla de obediencia como un plan de acción, sino que pide ser coherente con el proyecto de Dios y llevarlo a cabo hasta las últimas consecuencias. Los consejos evangélicos son radicales, exigentes, desconcertantes, son una aventura que sólo se entiende viviéndola. Son expresión de amor, amor total, consagrado, la expresión máxima del amor total. Son donación plena de la persona, de lo que la persona es y de lo que la persona tiene: dedicación absoluta e inmediata al amor y al servicio de Dios. Sin el amor a Cristo, los consejos evangélicos no tienen sentido, ya que los votos son la expresión del amor personal a Cristo.Esta convivencia con Cristo se traduce y expresa en convivencia externa con los hermanos, en la vida fraterna. Esta fraternidad va generando unas relaciones basadas en el servicio, y en la entrega; creando así una vida de familia que se traduce también en la acción apostólica.

Para tu oración

Ponte en la presencia de Dios. Sé consciente de que vas a orar con su Palabra y eso te compromete a la escucha de lo que esa Palabra te exija.Comienza a leer la oración que te proponemos muy lentamente; al terminar un párrafo vuelve a repetirlo; centra ahora tu atención en la primera frase que te impresione especialmente, y deja que resuene en ti... Utiliza tus propias palabras para decirle al Señor lo que te evoca, para expresar aquello en que te ves urgido a cambiar, o para agradecerle o pedirle perdón... Pasa luego a otra frase.
En busca de un proyecto de vida.

Es el momento, Señor, de orientar mi vida; es la hora de dar rumbo a mi existencia; estoy a punto para descubrir un nuevo camino; no me sirve, Señor, el vivir en eterna encrucijada.
Estoy ante Ti abierto como la playa al mar; estoy en busca de tus pasos, de tus huellas;quiero dejar atrás mis caminos y entrar por "tus caminos"; quiero decir sí al plan de Dios para los sueños de mi vida. Aquí estoy, Señor, como Saulo en el camino de Damasco; y te digo sin rodeos: Señor, ¿qué quieres que haga?


Catequesis Vocacionales

Estados de Vida

domingo, 23 de marzo de 2008

PASCUA DE RESURRACCIÓN


RESUCITÓ

¡Aleluya!!!..

¡Aleluya!!!..


miércoles, 19 de marzo de 2008

ME AMÓ HASTA EL EXTREMO


No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido;
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor; muéveme el verte
clavado en esa cruz y escarnecido;
muéveme ver tu cuerpo tan herido
muéveme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, al fin, tu amor, y en tal manera
que, aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y, aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera;
pues, aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.